viernes, 6 de noviembre de 2009

Cuando el arco se tensa... la flecha tiene que partir


O lo que es lo mismo, cuando todo cansa es que algo tiene que cambiar. Cambiar o dejar, o soltar, por que las prioridades se mezclan y de repente parece que todo tiene una importancia vital. Todo y nada son hermanos, tanto que casi siempre se puede cambiar "Todo" por "Nada" o "Nada" por "Todo" en casi cualquier frase. Todo es urgente, todo es importante... si todo es urgente o todo es importante, va a ser que nada es urgente ni nada importante. El orden... la estructura. Hay quien vive bien en el caos, en ese estado tan "molador" que también llaman entropía (aunque tengo la sospecha de que la entropía también alberga otro tipo de orden). Como el nadador que sueltan en medio del océano y no deja de nadar sin saber hacia donde, a qué ritmo, ni si merece la pena nadar. Hay gente que vive así, o casi mejor dicho, pasa-la-vida-así, o mejor incluso "la-vida-le-pasa-así". Conozco a unos cuantos. Suelen ser sifones, torbellinos y agujeros negros que todo lo absorben, que no discriminan ni deciden, por que "todo" les vale, "todo" les sirve. A veces tiendo a comportarme también así. Lo bueno es que me canso, lo malo es que me cuesta acostumbrarme.
Cuando el arco se tensa, la flecha tiene que partir. El título no es mio, es de Ferrán Lobo y E. se empeñó tanto en que leyera ese texto que acabé por no leerlo, aunque el título resuene de vez en cuando en mi cabeza. Es categórico y rotundo, como la verdad y como casi todas la verdades, se puede interpretar. Tampoco es plan de salir corriendo cuando uno se cansa, pero sí que es la señal para tomar decisiones, para soltar cosas. R. siempre me dice que tenemos las manos pequeñas y que para coger algo, siempre hay que soltar algo. Todo no se puede (Nada tampoco se puede). Así que aquí estoy, de vuelta, escribiendo por que parece que algo tengo que decirme y algo tengo que contar.
Hola, de nuevo.

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